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La Pobreza y el Desarrollo Agrícola

julio 28, 2006 Según el informe de Desarrollo Humano, en Panamá había en el año 2000 aproximadamente un millón 250 mil pobres. De estos, el 63% (poco menos de 800 mil personas) son rurales e indígenas y el 36% es urbano (mucho del cual es producto de la emigración rural). En los últimos 30 años los pobres han representado el 40% de la población total. Es decir, la pobreza en Panamá es estructural. En otras palabras, hay algo en nuestra estructura económica que impide que superemos este porcentaje permanente de pobres. Como señalamos, la pobreza es preponderantemente rural. La población rural e indígena, casi en su totalidad, depende de la producción agropecuaria para sus ingresos o su subsistencia. Pareciera, pues, que el problema de la pobreza está íntimamente ligado a políticas públicas adoptadas para el desarrollo agrícola. ¿Cuáles han sido estas políticas? El sector agropecuario en Panamá es el sector económico en el que más ha intervenido el Estado. En 1917 se introdujo la primera...

La Legitimidad de Nuestro Modelo Económico

Hace ya casi 200 años, Mariano Arosemena y la gente de su generación tuvieron una visión muy clara de cuál sería el futuro de Panamá. Pensaron que, debido a su ubicación geográfica y a su idiosincrasia como país receptor de personas de todas partes del mundo, Panamá debía convertirse en una nación como aquellas que conformaron la Liga Hanseática de Naciones. En esencia, esta era un grupo de ciudades libres germánicas del medioevo que se asociaron con el fin de facilitar las transacciones comerciales en libertad (sin las limitaciones que imponía el mercantilismo monárquico) y con seguridad (protección frente a la piratería y el bandolerismo que reinaba en la época). Con el tiempo y sufriendo muchas vicisitudes, Panamá ha ido adelantando esta visión de forma constante. Así, Justo Arosemena impulsa el Estado Federal; los próceres de la independencia propician el nacimiento de la República bajo el emblema de “Pro Mundi Beneficio” y se hace posible la construcción del Canal; la generació...

EL CAMBIO QUE NECESITAMOS

Durante un viaje a Japón, vi en la televisión un reportaje acerca de la preocupación que tenía el gobierno de ese país porque sus estudiantes estaban perdiendo competitividad frente a otros países asiáticos. Identificaban el desconocimiento del inglés como una de las causas de esta falta de competitividad. Como es tradicional en la cultura japonesa, enviaron delegaciones a investigar qué países del mundo habían logrado que sus estudiantes aprendieran inglés rápidamente. Identificaron a Singapur como el más exitoso en este esfuerzo y como modelo a seguir. Explicaban en el reportaje que, a finales de los años 60 del siglo XX, Singapur hizo que las clases en las escuelas públicas fuesen dadas en inglés por un día completo (todas las materias), hasta que poco a poco, pasaron a hacerlo todos los días de la semana (en Singapur el inglés es el idioma en el que se comunican las distintas etnias, ya que se hablan cuatro idiomas distintos). El gobierno japonés estaba estudiando la posibilidad de...

LOS DESTRUCTORES DEL AMBIENTE Y EL DESARROLLO

Hay personas que se oponen a la construcción de hidroeléctricas en Panamá. Alegan oponerse por la protección al medio ambiente o sostienen que el uso del agua por las hidroeléctricas destruye su calidad y limita su uso. Los hay, también, que se oponen alegando destrucción del nacimiento de los ríos, o por el impacto en las poblaciones adyacentes. Yo me atrevo a asegurarles a estas personas que se equivocan. No es cierto que las hidroeléctricas sean inversiones destructoras de la naturaleza (si se llevan a cabo en apego a las normas vigentes para la protección del medio ambiente). Tampoco destruyen el acceso y la calidad del agua de los ciudadanos. Y no afectan los ecosistemas de forma negativa. El impacto que estas inversiones tienen es perfectamente mitigable en términos ecológicos. En términos humanos, en aquellos casos en donde hay afectados por los embalses, es indispensable que estas personas sean debidamente compensadas, porque asumen un sacrificio para beneficio de todos los dem...

LOS SINGAPURENSES DEBEN ESTAR ATERRADOS

Si yo fuera singapurense estaría aterrado. De oír a los tercermundistas del patio (y los del resto del mundo), saldría huyendo de Singapur y me iría a vivir a Malasia o cualquier otro país vecino, para evitar la horrorosa calamidad que se me viene encima: quedarme sin comida. Sí, porque Singapur sólo tiene 1.6% de su territorio cultivable, con una extensión total de 682.7 Km2 (Panamá tiene 75,000) y una población que excede los ¡4 millones de habitantes! Definitivamente, si existe en el planeta un país con inseguridad alimentaria es Singapur. Este, según los tercermundistas, es un país inviable y muy peligroso de vivir y planear su futuro, en especial ahora que la comida es cada vez más escasa. Yo no sé si reírme o llorar de ver las barbaridades que han surgido alrededor del incremento de los precios de los productos primarios (alimentos, petróleo, metales, etc.). Todos los jinetes del Apocalipsis agrícola han salido a la palestra a hablar de la “crisis alimentaria”, la “seguridad alim...

En salud, es el monopolio ¡insisto!

En días pasados publiqué un artículo de opinión en este diario, bajo el título provocativo, pero impersonal, de "En salud, es el monopolio ¡estúpido!". Este artículo generó una respuesta del Dr. Sáez–Llorens, con el título personal y directo de "En salud, es el conocimiento ¡morón!". El Dr. Sáez–Llorens, quien ya es tristemente famoso por insultar a los que no piensan como él, en su primer párrafo me tilda de morón, tonto, ignorante, simplista y anodino. Me declaro una persona normal, sin pretensiones de superioridad y con muchísimos defectos y limitaciones. Es posible que mi capacidad intelectual sea sustancialmente inferior a la de todos los que han manejado el tema de salud en los últimos años. No tengo dudas, además, de que hay algunos que son verdaderos eruditos que nos iluminan en todos los temas habidos y por haber, desde la existencia de Dios, a lo que debería hacerse en educación, justicia, transporte, etc. Ahora bien, lo que sí puedo afirmar que tengo es u...

EN SALUD, ES EL MONOPOLIO ¡ESTÚPIDO!

Tomo el título de la famosa frase que le lanzara la campaña del ex presidente Clinton al ex presidente Bush en 1992: es la economía ¡estúpido!, la cual me venía a la mente cada vez que una de las partes del debate del sistema de salud, proponía una nueva forma de seguir esquilmando al ciudadano en beneficio de sus intereses. Para no caer en la discusión de intereses que dominó dicho debate (salarios, privatización, sistema único de salud, etc.), esperé hasta ahora para escribir este artículo. Siempre me ha sorprendido cómo los panameños somos capaces de hacer abstracción de la parte filosófica y lógica de los problemas, para ponernos a discutir los efectos de políticas obviamente fracasadas, no para cambiarlas, sino para "mejorarlas". En el caso de la salud, todos dicen hablar por los pacientes y asegurados, pero ninguno propone darle control al usuario del servicio que recibe. Escribo este artículo para demostrar lo que digo y con el ánimo de convencer, a los proponentes de ...